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Situación crítica

Reportaje

Cómo se rueda un documental


Realizar un documental de naturaleza y vida salvaje para National Geographic no es tarea sencilla. Sí, es apasionante, motivadora y ardua, pero para llevarla a cabo son necesarios una férrea voluntad, un conocimiento conseguido a lo largo de muchos años y grandes dosis de paciencia.




VÍDEOS:

1ª parte: No interferir en la vida de los animales »

2º parte: Dos años de duro trabajo »

3º parte: Captar el sonido real »

4º parte: Se trabajan todas las disciplinas »



Los documentales sobre vida salvaje son el género no sólo más difícil, sino también más costoso de todos los que se dan en el género documental. Los animales no tienen horarios ni actúan. Hay que buscarlos, dar con ellos y utilizar toda una serie de trucos que da la profesión como son los "hides" para conseguir rodarlos en sus actividades más interesantes.

Joaquín Gutiérrez Acha, el primer productor y director español en realizar documentales para la sociedad National Geographic, nos explica en esta serie de piezas cómo se rueda un documental de Vida Animal para una compañía tan exigente como ésta y cuáles son las estrategias que utilizan los documentalistas para conseguir resultados tan impresionantes como los que se pueden ver en el canal.









Entrevista a Joaquín G. Acha.

¿Qué supone para un documentalista español rodar para National Geographic?
J.G.A. Significa, de alguna forma, haber llegado a la cima, haber conseguido uno de los objetivos profesionales más importantes en la carrera de un productor/cámara de naturaleza. La Sociedad National Geographic está considerada como una de las mejores compañías en la producción de documentales, trabajar para ellos significa estar entre los mejores, para mi es un honor.


¿Qué tiene de mítico?
J.G.A. Con más de 100 años, La Sociedad National Geographic ha escrutado todos los rincones del planeta. Sus expediciones, cartografía, documentales, proyectos de investigación, los canales de televisión por todo el mundo que los difunden y la revista les han hecho únicos y míticos. Raro es el lugar del mundo donde no se sabe el significado del rectángulo amarillo. Poder asociar mi trabajo al de tantas personas relevantes y admiradas por mi supone alcanzar una de las metas que siempre soñé.


¿Son exigentes?
J.G.A. Son extraordinariamente exigentes, su grandísima reputación les obliga a ser así. Conseguir los niveles de calidad exigidos por esta compañía requiere grandes dotes de autocrítica y seguir rigurosamente todas sus instrucciones cuando estamos en producción con ellos. Saben que en cada nuevo programa su nombre se pone en riesgo, por eso no dejan nada al azar.


¿Cómo es ese método de trabajo que les hace tan característicos?
J.G.A. Bueno, los proyectos nacen con una historia, que es la columna vertebral del furuo documental y sobre la que se trabaja hasta la entrega final del trabajo. Científicos, asesores de contenido, guionistas ayudan desde el primer momento en la confección del programa antes de que comience el rodaje. Posteriormente el conseguir imágenes espectaculares y momentos nunca antes filmados es el principal objetivo de los equipos de rodaje. Por último, una música apropiada, un guión de locución bien adaptado a la imagen y buen montaje hacen el resto.


No es usted de la opinión de que con menos recursos también se pueden hacer grandes cosas... -Ellos tienen los posibles y nosotros el ingenio...
J.G.A. Quizás se puedan conseguir buenas imágenes pero, un documental está compuesto por muchas piezas y es el conjunto de todas ellas es el que conforma un gran trabajo y para esto siempre hacen falta medios. Creo que se pueden hacer documentales con pocos medios pero el mercado está saturado de programas con falta de recursos y se nota. Son aburridos, el montaje es deficiente o la historia inexistente. Con seguridad un trabajo de calidad necesita medios.
Eso sí, el ingenio creo que debe estar siempre presente al margen de los medios.


¿Cuál fue tu primer documental para National Geographic? Cuéntanos alguna anécdota...
Fue "El Latido del Bosque", una historia que contamos sobre un bosque de alcornoques al sur de España.
J.G.A. Al ser la primera vez que National Geographic trabajaba con un equipo de filmación español, la presión era inmensa. Querías dar lo mejor y trabajábamos a destajo. A pesar de todo, cuando rodamos naturaleza no podemos predecir en todo momento las acciones de los animales salvajes... En "El Latido del Bosque" la historia empezaba con la llegada a España desde África de un águila culebrera. Pues bien, pasamos cerca de dos semanas en El Estrecho de Gibraltar hasta conseguir esta secuencia que apenas dura quince segundos en pantalla. Las culebreras pasaban muy lejos del alcance de nuestras cámaras. Sin esta secuencia toda nuestra historia y el trabajo de mucha gente se hubiera ido al traste.


El tiempo de rodaje es el mismo para todos o al tener más apoyo de producción el proyecto se puede extender... ¿Cuánto se puede tardar en hacer un reportaje con la calidad de National Geographic?
J.G.A. El tiempo de rodaje varía dependiendo de la duración final de cada programa. Pero un especial de naturaleza de gama alta, los llamados "blue chip" tardamos dos años en su producción completa. Aproximadamente dos meses de preproducción, 18 meses de rodaje y 4 meses para la posproducción.


Trucos o métodos para captar las mejores imágenes
J.G.A. Cada animal requiere una técnica diferente, no es lo mismo filmar una migración de delfines bajo el agua, donde fabricamos estructuras especiales que acoplamos en el casco de un barco, que entrar en el diminuto mundo de las arañas donde empleamos sondas con objetivos especiales como el IPLEX, utilizado en nuestra última producción, "Arañas, amares que matan", recientemente emitida por National Geographic Channel aquí en España; o filmar al lince ibérico en libertad en Sierra Morena donde construimos piedras artificiales que se integraban con el entorno y donde nos escondíamos para poderlos filmar.


Recientemente se ha emitido el documental el Último Lince ibérico en National Geographic Channel. Desde que se rodó el documental hasta ahora cómo ha evolucionado el problema. ¿Tienes algún dato nuevo?
J.G.A. Actualmente la situación en el campo es estable. Habría que destacar el nacimiento en cautividad de los primeros linces ibéricos dentro del programa de conservación del lince ibérico.


¿Cómo decide uno hacerse productor de documentales? ¿Cómo se empieza?
J.G.A. Desde siempre la ilusión de mi vida fue conseguir los recursos necesarios para poder hacer documentales de naturaleza. Mi admiración siendo muy joven por el trabajo de Félix Rodríguez de la Fuente hizo que todos mis esfuerzos se encaminaran hacia esta profesión.

Mis comienzos fueron tremendamente duros y con más ilusión que medios pudimos concluir nuestro primer documental sobre camaleones que fue emitido por Canal + y premiado en el entonces festival de cine y vídeo de naturaleza Naturama/Ceneam. Después seguimos rodando imágenes por nuestra cuenta y riesgo para convencer a socios nacionales y extranjeros que un documental hecho en España con una buena historia podía competir perfectamente en el mercado mundial con leones y elefantes. Desde entonces hemos producido muchos documentales en su mayoría sobre nuestra fauna ibérica. Nuestra apuesta ha visto sus frutos y nuestra tierra y su naturaleza se esta viendo actualmente en todas las televisiones del mundo, especialmente en los más de 160 países donde se emite National Geographic Channel.

¿Qué es lo mejor y lo peor de tu profesión?
Lo mejor, sin duda, estar en contacto diario con la naturaleza. Disfrutar del reto que supone filmar continuamente a un animal diferente y, por su puesto, la satisfacción de que tu trabajo pueda verse en toda el mundo asociado a firmas tan prestigiosas como National Geographic.
Lo peor, la inestabilidad de vida que supone estar viajando constantemente. La distancia, la ausencia, no poder disfrutar todo lo que te gustaría de tus seres más queridos.